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Sobre mí
La esencia más allá del rostro
Xevi Solà (Santa Coloma de Farners, 1969) es un pintor español cuya obra figurativa, intuitiva y profundamente pictórica invita al espectador a cuestionarse cuánto puede llegar a conocer de un sujeto a primera vista. Sensible a los gestos sutiles y a las expresiones casi imperceptibles del rostro, su trabajo propone una renovada manera de entender el retrato psicológico, reinterpretado con ligereza, empatía y una mirada profundamente humana.
Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona en 2007, actualmente vive y trabaja en Girona. A lo largo de su trayectoria, ha desarrollado un lenguaje visual propio que combina delicadeza técnica y libertad expresiva.
Su pintura se sitúa dentro de una tradición de artistas que han desafiado las normas de la figuración clásica para capturar una presencia más esquiva y esencial. En diálogo con creadores como Alice Neel, Lucian Freud, Alex Katz, Chantal Joffe o Elizabeth Peyton, Solà se interesa más por la esencia del retratado que por su semejanza exacta. Trabaja con rapidez, guiándose por la intuición, evitando corregir en exceso el gesto pictórico para preservar su frescura y autenticidad. Como él mismo afirma, en la pintura contemporánea es mejor actuar por instinto, dejando que aflore aquello aprendido de forma casi automática. En este sentido, reconoce la influencia decisiva de Pablo Picasso.
Aunque a menudo parte de imágenes encontradas —fotografías de moda, fotogramas cinematográficos o retratos anónimos— sus obras no son reproducciones. Construye escenas que combinan varias referencias, filtradas a través de su sensibilidad, su memoria y su imaginario personal. Sus pinturas hablan tanto de los personajes representados como de sus propios aciertos, errores, estados de ánimo y sueños.
El color ocupa un lugar central en su trabajo. Utiliza una paleta personal e idiosincrática, inspirada tanto en obras históricas que captan su atención como en su propia imaginación. Para Solà, el lienzo es un espacio donde el color debe fluir con libertad.
En sus composiciones existe una cierta quietud. Prefiere narrar a través de pequeños detalles antes que mediante grandes gestos. En los últimos años, su obra ha evolucionado hacia una mayor síntesis formal: figuras aisladas sobre fondos abiertos y mínimos, donde el vacío concentra la energía en el verdadero protagonista de su pintura, el ser humano. En este universo contenido, cada trazo y cada movimiento adquieren significado.
En 2010 su obra fue incluida en la Bienal de Arte de Girona y en 2014 recibió el Young Art Award en la feria Taipei Contemporary. Ha expuesto internacionalmente en ciudades como Ginebra, Barcelona, Río de Janeiro y París, y su trabajo forma parte de importantes colecciones públicas y privadas.